Aprovechando la altura de esta cascada, seis metros en escalones, se construyó una pequeña presa y un molino de agua, que hoy en día está en ruinas.
El Arroyo de la Presa desemboca en un entrante de la costa, de cien metros por venticinto de anchura, entre acantilados de gran altura.
La gente del entorno denomina comunmente como El Bolao a toda la zona de la costa de la desembocadura del arroyo y el molino abandonado.
A la zona se puede acceder por las dos localidades.
Nosotros hoy llegaremos desde Cóbreces, desviándonos de la carretera CA-131 como podeis ver en el siguiente mapa de Google.
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La carretera de acceso está asfaltada, estrecha con buen firme.
Son dos kilómetros desde la desviación hasta un aparcamiento, que está a doscientos metros del antiguo molino, por un sendero de tierra.
Desde el aparcamiento se ven las ruinas del molino abandonado.
Al acercarnos a El Bolao vemos la costa hacia el este.
Vemos dos cascadas de agua cayendo entre las rocas acrecentads por las lluvias de los últimos días.
Divisamos las ruinas del molino de agua abandonado.
En la otra orilla se encuentra Toñanes, por donde también se accede a la zona.
Vemos que los acantilados de esa zona son más altos con un mirador en la parte superior.
Nos acercamos a la hendidura y vemos la parte final de la cascada y la desembocadura del Arroyo de la Presa en este entrante entre altos acantilados.
La parte final del arroyo con restos de una presa.
La cascada de El Bolao y las ruinas del molino.
El arroyo baja bastante crecido por las lluvias.
Se puede descender a la parte inferior de la hendidura por un sendero.
Desde aquí vemos la desembocadura del arroyo.
Parte inferior de la cascada por donde el agua desciende en varios escalones.
La presa del molino se conserva en buen estado.
Al otro lado vemos un sendero que llega desde la carretera de acceso desde la otra localidad.
La zona de la represa está llena de vegetación por el abandono, con un camino en desuso paralelo al cauce del arroyo.








